Capítulo ‘De la ciencia ficción a la realidad. Los retos científicos del jurista’

¿Se puede exigir a una máquina responsabilidad jurídica?

¿Se puede exigir a una máquina como, por ejemplo, un coche autónomo, responsabilidad jurídica?, ¿quién responde por los actos de un robot soldado programado para matar?, ¿cómo debería regularse el uso de animales humanizados para trasplantes?

La rápida evolución de la ciencia y la tecnología está planteando grandes retos al mundo jurídico. Los interrogantes entorno a los avances científicos más revolucionarios de los últimos tiempos exigirán un esfuerzo interpretativo y de adaptación desde el mundo del Derecho para que la normativa y las decisiones judiciales puedan dar respuesta a los dilemas morales que plantea una realidad cambiante que está poniendo a prueba la elasticidad del marco legal.

Pensemos, por ejemplo, en el caso del coche autónomo. Este nuevo tipo de vehículo en el que las decisiones las toma una máquina plantea interrogantes morales en relación con la seguridad vial. Pongamos por caso que el coche circula por una vía y se encuentra peatones en su trayectoria. Si gira para esquivarlos chocaría y los pasajeros saldrían dañados. ¿Qué decisión debería tomar entonces el vehículo?, ¿cómo debería estar programado?, ¿de quién es la responsabilidad en caso de accidente? “Lograr construir máquinas autónomas que tengan en cuenta cuestiones éticas es uno de los grandes desafíos de la inteligencia artificial”, explica la periodista especializada en información científica, América Valenzuela.

Otro ejemplo es el de los robot soldado con autonomía para matar, a los que no ha sido posible incorporar un razonamiento ético. Entonces, ¿quién responderá en caso de que tomen una decisión equivocada?

También los denominados ‘robots sociales’ obtendrán mayor protagonismo en los próximos años. Tal y como apunta América Valenzuela, la industria robótica se abaratará y todo el mundo podrá tener un robot en casa. La pregunta es, ¿tendrán estos robots derechos y obligaciones?

También genera dudas la creación de animales donde cultivar órganos humanos destinados al trasplante. Ya se está trabajando, por ejemplo, con cerdos en la creación de páncreas humanizados, pero este tipo de experimentos plantean cuestionamientos morales a expertos en bioética a quienes les preocupa que esos cerdos sean demasiado humanos. “El debate está abierto y la legislación sin pulir”, concluye América Valenzuela.